Formas de pensar irracionales que afectan a nuestro bienestar

Por Carmen Guerrero Escobar el julio 8, 2014 en Creencias
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Las ideas irracionales son esquemas equivocados de interpretar la realidad que generan alteraciones emocionales, conflictos en las relaciones con los demás y una forma de vivir simplista y negativa. Para desarrollar una mente más racionales y positiva, analiza los siguientes esquemas irracionales y sus correspondientes alternativas racionales:

1) Las exigencias, perfeccionismo, los “deberías”

Son creencias mantenidas en forma rígida e inflexible acerca de cómo debería ser uno y los demás. Por ejemplo: “Debo de hacer las cosas bien para merecer la aprobación y el afecto de los demás”.
Las exigencias hacia uno mismo se convierten en autocríticas y llevan a la inhibición del comportamiento. Las exigencias hacia los demás favorecen la ira, la rabia y la agresividad. Ejemplo de exigencias:
• No debo cometer errores
• Tengo que gustar a todos
• Los demás deben actuar bien conmigo
• La vida debería ser fácil, sin problemas
• Debería ser el amigo, amante, esposo, profesor, estudiante perfecto
• Debería estar siempre feliz y sereno
• No debería sentir emociones negativas, tales como la ansiedad, la tristeza, la rabia o los celos
La forma en la que se expresan las exigencias y el perfeccionismo suele ser con los “debería”, “tendría”, “habría que”, “es necesario que”, “tiene que”, “absolutamente”, etc.
Alternativas racionales
• Si eres exigente con los demás te puedas irritar cuando ves gente que no actúa de acuerdo a tus valores y creencias, haz de entender, que los valores personales son justamente eso, personales (no universales), y por tanto, los que son buenos para ti, es posible que no lo sean para otros. En todo caso, tú no eres quien para imponer tus valores y creencias a los demás, ya que cualquier persona es libre de escoger el camino que desee en su vida.
• Cuando eres exigente contigo, posiblemente es porque crees que es la única forma de conseguir tu aprecio y el de los demás. El resultado es que te frustras, te deprimes o te irritas más contigo.
• Por tanto, para combatir tus exigencias o tu perfeccionismo tendrás que ser más flexible y tolerante contigo y con lo demás.
• Las expresiones de “debería ”, “ tendría ”, etc., es adecuado que las cambies por “preferiría ”.

2) El catastrofismo

Es la tendencia a percibir o esperar catástrofes sin tener motivos razonables para ello. Por ejemplo, un pequeño dolor de cabeza significa que este apareciendo un cáncer. Es claro que estas distorsiones son el mejor camino para desarrollar la ansiedad, la preocupación y el miedo a vivir.
El pensamiento catastrófico suele empezar por “Y si…”
Alternativas racionales
• Te debes parar a pensar a reflexionar y realizar una evaluación honesta de la situación.
• Puedes evaluar a modo de porcentajes. ¿Cuál es el riesgo? ¿Uno entre 100.000 (0.00001%)?

3) La negación

Porqué es irracional
Es la tendencia a negar nuestros problemas, debilidades o errores. Es la actitud opuesta de las exigencias o el catastrofismo, se concreta en pensar “no me importa”, “me da igual”, “paso”, “no me ocurre nada”.
Alternativas racionales
• Será oportuno que revises tus sentimientos y que sea la toma de conciencia de ellos, aunque te duelan, la que te permita saber si de verdad las cosas te importan.
• Cuando descubras este mecanismo puedes compensarlo preguntándote: ¿Cómo me siento?

4) La sobregeneralización

Porqué es irracional
Es la tendencia a creer que si ha ocurrido algo una vez, ocurrirá otras muchas veces. Si me he puesto nervioso en una ocasión, pues “siempre me pondré nervioso”, si he suspendido un examen pues, “nunca aprobaré un examen”, si he tenido un desamor pues “ya nadie me querrá”.
Las palabras que suelen acompañar a esta distorsión son: “nadie”, “nunca”, “siempre”, jamás”, “todos” o “ninguno”, etc.
Alternativas racionales
• Busca pruebas para comprobar las excepciones a las generalizaciones. En cuántas ocasiones he aprobado y en cuántas no.
• Date cuenta de lo irracional que es una sobregeneralización . ¿De verdad crees que si te ocurre una vez te va a ocurrir siempre?
• Cambia las expresiones que implican generalizar por otras como “es posible”, “a veces” o “a menudo”.

5) Etiquetas globales

Se extrae uno o dos rasgos de la personalidad y se etiqueta a otra persona (o a uno mismo). Ejemplos de ello son las expresiones: “Es un tacaño”, “es una mala persona”, “es un aburrido”, “es un triunfador”, etc.
Alternativas racionales
• Comprende que es muy irracional sacar juicios de una persona por uno o dos rasgos y no tener en cuenta el resto. Aprender a ser especifico en las cualidades para no generalizar al conjunto: “a veces se comporta de manera tacaña”, “a veces es aburrido en el trato”. etc.

6) Negativismo

Se agrandan las cosas negativas y no se perciben o se desvalorizan las positivas en uno o en los demás.
Una forma característica del negativismo es la realización de presagios y predicciones negativas: “seguro que no aprobaré”, “cuando tenga que acudir a la cita, seguro que caigo mal”.
Alternativas racionales
• Repasa o haz una lista con los aspectos positivos de ti, de los demás, o de tu vida.
• Haz un cálculo de las probabilidades o porcentajes reales tanto de los aspectos, rasgos o hechos negativos como de los positivos (la probabilidad de que el examen me salga bien es de un 30%, y mal, un 70%). Puedes dibujar un gráfico con los resultados.

7) Pensamiento polarizado, blanco/negro

La persona que tiene a polarizar sus pensamientos, ve las cosas blancas o negras. Se crea una interpretación de las situaciones, donde una cosa es buena y si no lo es, indefectiblemente será mala. Suelen pensar que si algo no salió bien, entonces, salió mal.
Son personas que analizan los acontecimientos en dos únicas escalas, contrarias y absolutas. Algo es maravilloso, o es horrible, es bueno o es malo, es un éxito o es un fracaso. Algo es perfecto o es un completo error.
También se valoran a si mismos, con esta dicotomía. Si no son excelentes, entonces, son pésimos. Si no son triunfadores, entonces, será que son fracasados. Si no son amados, como ellos creen que deberían ser amados, entonces, no se sienten en absoluto amados.
El pensamiento polarizado, nos carga de dolor, más, cuando interpretamos las situaciones, las relaciones, de una manera negativa. Al no ser capaces de ver la infinidad de matices de lo que ocurre a nuestro alrededor, pasamos de la euforia a la frustración en cuestión de segundos.
Una persona cuyos pensamientos se ven distorsionados por la polarización, no será capaz de valorar todo lo que ha hecho bien, cuando se enfoca en lo que le faltó por hacer. Si no ha podido con todo, entonces, en su mente, se siente fracasado como si no hubiera hecho nada. Pero seguramente, si analizara su actividad diaria, sería capaz de hacer una larga lista de lo que sí ha hecho y de lo que ha salido bien.
Alternativas racionales
• Sé consciente de que haces juicios polarizados.
• Date cuenta de que en realidad las personas no somos totalmente de una manera u otra opuesta si no que nos movemos a lo largo de un continuo (o escala de grises).
• Mide en porcentajes los rasgos, cualidades o aspectos: “cómo en un 30% del tiempo es divertido y ameno, y en un 70% se muestra más introvertido y ausente”.

8) Razonamiento emocional

Aunque en normal el tener un cierto grado de dependencia de los demás, no hemos de llegar al punto de que los demás elijan o piensen por nosotros.
Cuanto más se depende de los demás, menos se elige por uno mismo y más se actúa por los demás con lo que se pierde la posibilidad de ser uno mismo.
Cuanto más se dejan las decisiones en los demás, menos oportunidad tiene uno de aprender. Por lo que actuando así se genera más dependencia, inseguridad y pérdida de autoestima.
Cuando se depende de los demás se queda uno a merced de ellos, y esto implica que la vida toma un cariz incontrolable ya que los demás pueden desaparecer o morir.
Alternativas racionales
• Esta distorsión es muy común y deberás estás muy alerta para que tus sentimientos no te engañen. Por tanto, siempre que te sientas mal es una buena oportunidad para reflexionar si no estás haciendo un razonamiento emocional de tipo distorsionado.
• Emplea la reflexión y el razonamiento objetivo cuando te sientas muy cargado de emociones, ya que estas te pueden estar mintiendo.

9) Sesgo confirmatorio, prejuicios

Se perciben y se recuerdan las cosas sesgadamente para que “encajen” con las ideas preconcebidas. Así si pienso que alguien es torpe tenderé a acordarme de aquellos hechos que me confirman ese juicio.
Alternativas racionales
• Busca pruebas de que los comportamientos o rasgos enjuiciados tienen rasgos complementarios que puedan confirmar o no el juicio. Por ejemplo, si piensas que alguien es torpe, busca tanto pruebas de este hecho como del contrario, es decir hechos que demuestren habilidad, inteligencia y aptitud.
• Mide en porcentajes los rasgos o hechos enjuiciados.

10) Leer el pensamiento (proyección o interpretación de pensamiento), el adivino o la adivina

Creer saber lo que piensan los demás y porqué se comportan de la forma en que lo hacen: “ella está contigo por tu dinero”, “piensa que soy un inmaduro”, “lo que quiere es ponerme nervioso”, “lo que quiere es reírse de mí”, “piensa que soy un estúpido”.
Alternativas racionales
• Las opiniones que puedas tener sobre los demás son hipótesis que tendrás que comprobar con evidencias y confirmaciones. Duda de tus opiniones hasta que tengas claras confirmaciones de ellas.

11) Personalización

Pensar que todo lo que la gente hace o dice tiene que ver de alguna manera, para bien o para mal, con uno. Por ejemplo, si a un amigo lo vemos con mala cara pensamos que estará enfadado conmigo por algún motivo, “algo le habré hecho”. Una madre que ve que su hijo no aprueba un examen, piensa que algún error habrá cometido en su educación.
Alternativas racionales
• Prueba y comprueba que los comportamientos de los demás tienen algo que ver contigo
• No se deben sacar conclusiones a no ser que tengamos evidencias claras y pruebas razonables.

12) Filtraje (o atención selectiva)

Se escoge algo negativo de uno, de los demás o de las circunstancias y se excluye el resto: un empresario ha tenido éxito en el 90 % de sus negocios, pero está obsesionados por aquellos en los que ha fracasado.
El filtraje es una distorsión con la que el mundo toma el aspecto de justamente aquello que más tememos:
Los depresivos filtran situaciones que suponen la posibilidad de pérdida o abandono.
Los ansiosos filtran las situaciones que suponen riesgo o peligro.
Los coléricos filtran las situaciones que suponen injusticias o agravios.
Las expresiones características en el filtraje son: “ es terrible… tremendo… desagradable…horroroso…no puedo resistirlo…no puedo más”.
Alternativas racionales
• Cambia los motivos donde se concentra tu atención:
• Si son motivos de pérdida o abandono, centra tu atención en todos aquellos que suponen atención, afecto o valoración.
• Si son de miedo o peligro, céntrate en todo lo que en tu vida supone comodidad, seguridad o despreocupación.
• Sí son de injusticia observa aquellos comportamiento de los demás que te suponen aprobación.
• Cambia las expresiones negativas por otras como “no exageres”, “no es para tanto”, “tu puedes”, “seguro que tienes capacidad para afrontarlo”, “tomate tiempo antes de sacar conclusiones”, etc.

13) Tener razón, querer tener la razón siempre

Consiste en la tendencia a probar de manera frecuente, ante un desacuerdo con otra persona, que el punto de vista de uno es el correcto y cierto. No importa los argumentos del otro, simplemente se ignoran y no se escuchan. Una pareja discutía frecuentemente por la manera de educar a los hijos, cada uno se decía: “Yo llevo razón, él/ella está equivocado” y se enredaban en continuas discusiones con gran irritación de ambos. No llegaban a ningún acuerdo tan solo era una lucha de poder, de sobresalir con su razón particular. Las palabras claves que denotan esta distorsión son: “Yo llevo razón”, “Sé que estoy en lo cierto él/ella está equivocado”.
Alternativas racionales
Dejar de centrarse solo en sí mismo. Escuchar al otro. Preguntarse: ¿Estoy escuchando realmente al otro? ¿Tiene esa persona derecho a su punto de vista? ¿Puedo aprender algo de su punto de vista sin hacerme una idea prejuzgada de ella?

14) Culpabilidad, sentimientos de culpa

Consiste en atribuir la responsabilidad de los acontecimientos bien totalmente a uno mismo, bien a otros, sin base suficiente y sin tener en cuenta otros factores que contribuyen a los acontecimientos. Por ejemplo una madre cada vez que sus hijos alborotaban o lloraban tendía a irritarse con ellos y consigo misma echándose la culpa de no saber educarlos mejor. Otra persona que estaba engordando culpaba a su cónyuge por ponerle alimentos demasiado grasos. Otra característica de la culpa es que a menudo no lleva a la persona a cambiar de conducta sino solo a darle vueltas a los malos actos. En este caso las palabras claves aparecen en torno a: “Mi culpa”, “Su culpa”, “Culpa de…”.
Alternativas racionales
Buscar otros motivos o razones para el caso. Comprobar la utilidad. Preguntarse: ¿Que pruebas tengo para creer eso? ¿Puede haber otros motivos distintos a los que yo achaco a esto? Culparme, ¿qué problema cambia? Trabajar la responsabilidad, la capacidad de corregir, enmendar, subsanar los errores cometidos.

15) Falacia de control

Consiste en como la persona se ve a sí misma de manera extrema sobre el grado de control que tiene sobre los acontecimientos de su vida. O bien la persona se suele creer muy competente y responsable de todo lo que ocurre a su alrededor, o bien en el otro extremo se ve impotente y sin que tenga ningún control sobre los acontecimientos de su vida. Ejemplos: “Si otras personas cambiaran de actitud yo me sentiría bien”, “Yo soy el responsable del sufrimiento de las personas que me rodean”. Palabras claves son: “No puedo hacer nada por…”, “Solo me sentiré bien si tal persona cambia tal”, “Yo soy el responsable de todo…”
Alternativas racionales
Buscar pruebas y otros motivos para el caso. Preguntarse: ¿Qué pruebas tengo para creer que eso depende solo de eso? ¿Puede haber otras causas o motivos que hayan afectado a esto?

16) Falacia de justicia

Consiste en la costumbre de valorar como injusto todo aquello que no coincide con nuestros deseos. Una persona suspende un examen y sin evidencia piensa: “Es injusto que me hayan suspendido”. Otra piensa sobre su pareja: “Si de verdad me apreciara no me diría eso”. Palabras claves son: “No hay derecho a…”, “Es injusto que…”, “Si de verdad tal, entonces…cual”.
Alternativas racionales
Dejar de confundir lo que se desea con lo justo. Escuchar los deseos de otros. Preguntarse: ¿Tiene esa persona derecho a una opinión distinta a la mía? ¿Si las cosas no salen como quiero son injustas, o tan solo suceden de manera distinta a como me gustaría? ¿Realmente tengo una parte de responsabilidad en esto? ¿Qué puedo hacer yo para cambiar la situación? Proactividad

17) Falacia de cambio

Consiste en creer que el bienestar de uno mismo depende de manera exclusiva de los actos de los demás. La persona suele creer que para cubrir sus necesidades son los otros quienes han de cambiar primero su conducta, ya que creen que dependen solo de aquellos. Por ejemplo un hombre piensa: “La relación de mi matrimonio solo mejorará si cambia mi mujer”. Las palabras claves son: “Si tal cambiara tal cosa, entonces yo podría tal cosa”.
Alternativas racionales
Comprobar si usted puede hacer algo, haga el otro algo o no. Preguntarse: ¿Que pruebas tengo para creer que el cambio solo depende de esa persona? Aunque eso no cambiase, ¿podría hacer yo algo?

18) Falacia de recompensa divina

Consiste en la tendencia a no buscar solución a problemas y dificultades actuales suponiendo que la situación mejorará “mágicamente” en el futuro, o uno tendrá una recompensa en el futuro si la deja tal cual. El efecto suele ser el acumular un gran malestar innecesario, el resentimiento y el no buscar soluciones que podrían ser factibles en la actualidad. Una mujer toleraba que su marido llegara bebido a altas horas y diera voces. Ella se decía:”Si aguanto el día de mañana se dará cuenta de lo que hago por él”. Sin embargo iba acumulando gran ira y respondía de manera indirecta a su malestar cuando su pareja le solicitaba relación sexual y ella se oponía por “estar cansada y con dolor de cabeza”. En este caso las palabras claves que indican esta distorsión son: “El día de mañana tendré mi recompensa”, “las cosas mejoraran en un futuro”.
Alternativas racionales
Buscar las soluciones en el presente. Preguntarse: ¿Tengo pruebas para decir que no puedo hacer algo ya para cambiar esto? ¿Qué podría ir haciendo ya? Poner de mi parte.

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